sábado, 19 de septiembre de 2009

Tormenta


Tu cara ya adormecida por el alcohol, sin ningún sentido esbozaba una sonrisa.

Gente y más gente, saludos fútiles, sonrisas empujadas a las bocas por el licor,
mucho ruido de fondo , era tal cómo a tí te gusta.

Intempestivamente se rompen las ventanas, cascadas de vidrios vuelan en un segundo,
y tú eres el único que se percata,
tu sonrisa arranca y es espanto lo que te agarra.

Es ella con sus ojos mágicos que te atrapa,
son sensaciones las que ahora corren en tus arterias,
y tú estupefacto no entiendes, no entiendes por qué es tan bella!;
es divina la formación de su cara


Piensas- esos profundos ojos, iguales a los de hace un año,
pero ahora de ellos brota magia,
cómo te amé!, cuánto te amé!,
piel más suave y hermosa nunca toqué.
No te he olvidado ni una centésima de segundo,
vives en mí, todavía estás ahí.

Tu cuerpo sólo me recuerda, que la maldita perfección está de tu lado.

Y te amo, como el primer día,
no he dejado de amarte,
siempre has estado ahí en tu rincón , sólo adormecida,
pero ahora despiertas! y ,lo haces como una jodida tormenta!


Al cruzar por el espejo del pasillo, con este diluvio en mis hombros,
veo el reflejo pálido de mi cara,
de a poco me mareo, y los escalofríos juegan a la ronda por mi cuerpo,
es que mi sangre se ha ido!
Toda corrió con desesperación a esa tu casa,
sí ese rincón que adornaste por tanto tiempo;
dónde están tus recuerdos, que hasta hace poco sólo eran sueños de una época lejana.

Mi sangre se agolpa en el lugar, furiosa entra y llena tu lápida,
es toda una hemorragia!

Mis arterias ya flojas me alertan, corre, que la vida se escapa!.

Salgo del lugar dónde no esté tu aire, ni tus pisadas,
me aparto.

De a poco vuelve el color a mi cara, al fin te he dormido de nuevo!,
pero qué desastre natural aquel,
eso sólo una bruja furiosa lo desata.

viernes, 18 de septiembre de 2009

Una mañana .


Fuerzo los ojos cargados de sueño,
por tus inoportunas caricias,
deslizas tu mano por mi insensible cara en una hora inoportuna,

reacciono enredada en tus brazos ,
son tus extremidades o las mías,
no entiendo qué pasa,
es mi cuerpo o el tuyo,
acaso es un sueño de kafka?

pero no es nuestra identidad desdoblada,
son sólo nuestros insurrectos cuerpos,
los que nos han jugado esta gracia,

cansados los músculos de tanta caricia,
han hecho gran huelga de amanecida,
"unámonos los abdominales y los muslos,
para que no claudiquen los compañeros
descanso nosotros tendremos,
y ellos pagarán de forma justa "-dijeron.


así fue como tanta caricia desmedida,
hartó a los disolutos músculos,
que deseosos de venganza
nos han hecho mounstros! ,

Todavía la luz es difusa,
yo sometida y acondicionada,
veo la hora
y te odio,
por fin entiendo los estupefacientes...
qué dulce es estar inconciente!

Minutos después, todavía con mareos de flojera
mis ojos se hacen más livianos y la luz se asienta más firme.
Ahí estás todavía!
pegado a mí con tus ojos parlantes,
todavía siameses!

miro tu boca discreta,
y tu frente de persona importante,
veo como tu nariz aletea ,
cuando el frío la golpea,
me enterneces,
y mi odio se escurre, se derrite en un mousse de dulzura,
no imaginas como tu pelo me divierte y como tus ojos multicolores abajo , me hacen fiesta.

siameses,
engendros,
somos pequeños mounstros,
y no nos importa,

al fin unidos para siempre!

somos sólo mutantes con un mousse de odio y dulzura.